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Crítica Star Wars: El despertar de la Fuerza

Hay una célebre premisa cinematográfica perpetuada con el paso de los años: " Si algo funciona, no lo toques ". Yo eso lo comple...

Crítica Star Wars: El despertar de la Fuerza

Hay una célebre premisa cinematográfica perpetuada con el paso de los años: "Si algo funciona, no lo toques". Yo eso lo completaría un poco: "Si algo funciona, no lo toques. Pero piensa si podría funcionar mejor. Entonces, retócalo". JJ Abrams se plantearía varias incógnitas al abordar el rodaje de una nueva trilogía de Star Wars, y estoy seguro de que por su cerebro sobrevoló con mayor énfasis esta segunda afirmación antes que la primera. Solo eso podría explicar cómo cogiendo prácticamente todo el molde del Episodio IV, además de varias capas de modernismo y actualización audiovisual añadidos, este "Despertar de la Fuerza" saliese con tanta consistencia hacia delante. Tras una campaña de marketing de la que cualquier ciudadano del mundo puede dar fe, este 18 de diciembre se destapaban las dudas. Triunfar o morir. Seguir la gloriosa senda de los tres primeros episodios o provocar las nubes de lágrimas de las precuelas. Una vez vista, la conclusión es clara: sea bienvenida esta nueva trilogía.

"The Force Awakens" reúne todo lo necesario no sólo para contentar (no digamos maravillar, que es imposible) a los fans más acérrimos de la saga, sino también para atraer a un buen núcleo de esa nueva audiencia, más joven y, sobre todo, muy diferente a la que vivió la llegada de los caballeros Jedi en los 80. La estructura narrativa, a pesar de seguir patrones más contemporáneos que la separan del torpe hilo argumental de las tres primeras entregas, convence, atrapa y consigue orquestar un punto de partida del que posteriormente se derivarán multitud de subtramas e hilos de interés. Pero este episodio VII no es simplemente un punto de partida. Además de toneladas de fan service, de guiños y de momentos célebres de todo tipo, hay un elemento diferenciador que catapulta instantáneamente a la excelencia a esta obra, que no es otro que la aparición de Luke, Hans y Leia. Ya sabíamos de su presencia en esta nueva trilogía, es cierto, pero no es una presencia fingida, obligada ni edulcorada, sino que se incrustan perfectamente en el flujo natural de los acontecimientos, valedores de una importancia relativa en detrimento de esos nuevos rostros que marcarán de verdad a la saga de Abrams: Rey, Finn, Poe Dameron y el "malo malísimo", Kylo Ren.

En este mismo sentido, quizá haya una serie de incógnitas o detalles que no pueden pasar desapercibidos, incluso con el buen sabor de boca general. Siempre hay un "pero" hasta para este tipo de producciones, y es el cierto agravio comparativo que se establece entre Darth Vader y el nuevo Kylo Ren, cuyo aspecto y trasfondo personal quizá no funcionen todo lo bien que cabría esperar. Todavía hay margen de evolución y se trata de un personaje pendiente de futuro que, al contrario que Vader, no está todavía hecho a sí mismo por completo. Un optimismo que no se da en el caso de Finn (John Boyega), cuyo rol dentro del grupo queda sumido en un segundo plano de inevitable irreverencia (algo a lo que la interpretación del propio Boyega, bastante discreta, tampoco ayuda). Respecto a los efectos especiales, que en el último episodio III de 2005 habían conseguido dejar bastante alto el listón, logran el objetivo indispensable de este tipo de recursos: alcanzar la espectacularidad sin dulcificar la secuencia ni forzar la inverosimilitud de lo narrado. Conseguir incrustar efectos semejantes dentro de una narración de manera fehaciente no es sencillo, y en "El Despertar de la Fuerza" se consigue no tirar de efectos para transmitir grandilocuencia.

Escribir acerca de la saga que ha marcado tu niñez no es fácil (dicho de otra manera, es bastante difícil), y es harto complicado encontrar motivos para no sentirse verdaderamente esperanzado con lo que aún está por venir. "The Force Awakens" traza esa hoja de ruta que todos deseábamos, rompiendo radicalmente con la amarga experiencia de las precuelas para apostar por lo que siempre había funcionado. Una fidelidad conseguidas a expensas de una menor identidad propia, ya que, al menos en este primer episodio, la creatividad de Abrams no abre paso a nuevas formas de interpretación, sino que se realiza una lectura pausada y reflexiva de qué hizo grande a la saga en su día. Todo eso se ha logrado, no sólo de manera puntual sino plantando la semilla de la expectación y el entusiasmo de lo que aún está por venir. Una gran noticia.


Valoración final: 4/5

1 comentario :

  1. Sobre la película, Star Wars: El Despertar de la Fuerza, es una historia situada 30 años después de la caída del Imperio Galáctico derrotado por la alianza rebelde. En esta entrega, la esperanza para vencer la nueva amenaza .(La Primera Orden, surgida de las cenizas del Antiguo Imperio controlado por Lord Vader) es un pequeño droide, bb-8, cuya misión es encontrar a la Nueva Alianza Rebelde.

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