Quizá te interese:

Crítica Star Wars: El despertar de la Fuerza

Hay una célebre premisa cinematográfica perpetuada con el paso de los años: " Si algo funciona, no lo toques ". Yo eso lo comple...

Piques con Piqué

Fotografía: Twitter
El defensa del Fútbol Club Barcelona, Gerard Piqué, vuelve a estar en el punto de mira y no precisamente por hacer un gran partido sino por prepararse... ¡Un gran disfraz!

El catalán apareció en la rueda de prensa que aconteció tras el partido contra el Getafe para molestar a un compañero de profesión, que explicaba detenidamente los motivos de la derrota del equipo madrileño. 
Victor Rodriguez se encontraba tranquilo cuando de repente Piqué y su banda (Neymar, Luis Suárez, Bartra, Alba, y muchos más) aparecieron vistiendo unas caretas de Halloween. 

 A la pregunta: ¿Estuvo bien o mal el gesto?

Desde mi más inocente opinión, el gesto como tal no fue correcto, porque aprovecharon un momento algo sensible en el que el equipo derrotado asumía sus errores. Por lo que el gesto pudo haber sido calificado por los jugadores o la afición del Getafe con cierto tono burlesco, es decir, entiendo la reacción de Victor Rodriguez de marcharse de la sala inmediatamente, pero, ¡Un momento! no les hagáis ya la cruz, ¡Los blaugranas sólo estaban buscando la salida y se toparon accidentalmente con la sala de prensa! Aclarado esto, ¿qué hubiese pasado si en vez de Piqué y la banda hubiesen sido otras personas las que hubieran cometido este error

Todos estaréis pensando que hubiéramos tenido la misma reacción fuese quien fuese el autor de los hechos, pero ¿estáis seguros?, si hubiese sido Santiago Segura, Florentino Fernández o cualquier otro graciosete español habríamos pensado que sólo se trataba de una divertida broma en tributo a la fiesta americana, o si en cambio, hubieran sido niños pensaríamos en lo bonita que es la inocencia y la vitalidad de estos al hacer estas "bromitas". 

Pero si son jugadores del barça la cosa cambia señores. Ahora los futbolistas no pueden tener una vida, no pueden pasarlo bien o al menos no pueden dar señas de felicidad tras la victoria de un partido, que coincide además con la celebración de una fiesta, ahora, mundial. 

Desde mi más sincero pésame, declaro que la madurez también tiene derecho a vestirse de inocencia y que todo el mundo tiene derecho a reír  pero hoy, desgraciadamente, se demuestra que con los años, la chispa de la vida y el humor va muriendo.  


0 comentarios :

Publicar un comentario