Quizá te interese:

Crítica Star Wars: El despertar de la Fuerza

Hay una célebre premisa cinematográfica perpetuada con el paso de los años: " Si algo funciona, no lo toques ". Yo eso lo comple...

El primer beso en el cine


Todos recordamos nuestro primer beso. Unos desde luego que con más alegría que otros, pero las primeras veces son algo que siempre prevalecerán en nuestra memoria, al igual que las personas. El cine, ese mágico medio conductor de historias inolvidables, ha sido desde sus inicios capaz de sembrar pedacitos de emoción en nosotros. Y esta entrada va en homenaje precisamente a alguno de los besos que más han engrandecido a la gran pantalla. No a los mejores ni a los más memorables, pero sí a los que, personalmente, más impacto emocional han conseguido causarme. (No os olvidéis de pinchar sobre los enlaces...)


7. Los amantes del círculo polar (1998)
Comenzamos hablando de la que es sin duda el culmen de la hipnótica y onírica mano cinematográfica de Julio Medem, que parece haberse perdido por entre los fiordos fineses en los que está rodada esta cinta de finales de siglo. Anna y Otto son dos personas unidas por el destino y las casualidades, cuyo amor surgido de la inocencia infantil evoluciona hasta ser llevado más allá de sus propias posibilidades. "Los amantes del círculo polar" es un relato íntimo de un amor secreto, un pacto tácito de dos jóvenes condenados a no estar juntos. La grandeza de esta obra se respira en la musicalidad de sus fotogramas, y en la poética visión que Medem nos aporta de un sentimiento tan difícil de explicar como es el amor, el amor prohibido por las circunstancias y las casualidades. Desde el primer beso hasta el último, silencio. Una obra indispensable del drama romántico español de finales de los 90.


Mediante un elaboradísimo guión y un inmejorable dúo protagonista, Woody Allen nos ofrece en esta película su particular visión de qué es el amor: Obsesión, celos, dependencia, locura, adicción, tentación... La ambición de un joven profesor de tenis londinense le lleva a regodearse con las altas esferas de la sociedad, en la que va a ser una retórica continua de contradictorio conformismo e inquietud emocional. Con un empleo estable, un entorno aristocrático y una esposa noble y bondadosa, su camino se ve perturbado por la aparición de Nola Rice. Su mirada, sus labios, su pelo, su prepotencia y misterio, su aura provocadora enloquecen al joven Chris Wilton, que en seguida cae fulminado por la prominente figura de Scarlett Johansson. A partir de este momento, la historia consigue truncar los caminos y sentimientos de los protagonistas, a medida que el mundo del adúltero personaje parece desmoronarse poco a poco. Llegado a un punto, la trama atrapa tanto al espectador que éste se ve completamente fascinado y supeditado al fluir de las escenas, hasta que el desenlace consigue reorganizar este dramático rompecabezas.

"Drive" es atípica en todos los sentidos, y por eso merece ser considerada como una de las más recientes películas de culto norteamericanas. La historia de amor no pasa en este caso de una subtrama, cuyo interés recae en la figura de Carey Mulligan, esposa y madre acostumbrada a las desavenencias de un marido incapaz de escapar de su pasado. Ryan Gosling, a quien la vida de "stuntman" no le es suficiente, se dedica a conducir eventualmente para delincuentes de todo tipo. La salida del marido de Irene (así se llama Carey en la película) de la cárcel trunca los planes y frena el amor incipiente de ambos. Sin embargo, lejos de alejarse de su vida, el personaje de Gosling hará todo (y remarco la palabra todo) lo posible por mantener a su amada a salvo. El amor es sobrellevado en un segundo plano por las circunstancias que viven ambos, pero es el flujo de motivación principal que "conducirá" las acciones y las decisiones del protagonista hasta el final.

Hay quienes se pasan la vida dando vueltas buscando el amor ideal y la felicidad, y para hallarla no tienen más que abrir los ojos. "Silver Linings Playbook" sorprendió a propios y extraños por su propuesta revolucionaria, así como por sus dos protagonistas, tan complicados y parecidos al mismo tiempo. Conducida bajo un guión rápido e inteligente, el espectador va desnudando poco a poco el entramado mental de personajes principales y secundarios, así como generando un irremediable sentimiento de afición por Jennifer Lawrence, cuyo irregular talento interpretativo ve en esta producción su pico más alto de calidad. En ocasiones sobreactuada y con frecuentes situaciones esperpénticas, todo se reduce al positivismo en esta obra, capaz de salvar de sí mismos a sus dos carismáticos personajes.

Las tres últimas obras de este listado he de reconocer que son mi debilidad por múltiples motivos. "Perks" es un diamante en bruto, de esos dramas románticos adolescentes del que no te esperas nada y te hechiza. Huye de los estereotipos y vuela más alto, en lo que sin duda es una producción con la que quizá no llegue a congeniar todo el mundo al estar ambientada en la última década del pasado siglo. Logan Lerman es el típico chico tímido de instituto, al que le cuesta entablar relaciones y a quien el fallecimiento de su tía en un accidente le ha arruinado la vida. Emma Watson y Ezra Miller (increíble interpretación la de este último) enseñarán a Charlie (el personaje interpretado por Lerman) a vivir la vida de otra forma, con otros ojos, y a creer en la felicidad. Se topará de lleno con todos los dramas y gozos de un adolescente: el amor platónico inalcanzable, el rechazo, el desengaño, el alcohol, el calor de la gente, la amistad... Para colmo, cuenta con uno de los mejores finales vistos en los últimos años, y el vínculo que Lerman y Watson mantienen hará despertar alguna que otra chispita dentro de cada uno. 

Me es complicado hablar de "(500) Days of Summer" sin hacerlo desde la vivencia personal, pero haré el esfuerzo. Y es que a muchos, a lo largo de nuestras vidas, un amor ha podido decepcionarnos, traicionarnos, engañarnos... Pero, ¿qué pasa cuando, en sí, ese amor nunca ha existido? "Esta es una historia de chico conoce a chica, pero no es una historia de amor". Nada más lejos de la realidad, esta obra protagonizada por la entrañable pareja de Gordon Levitt y Zooey Deschanel destila carisma, buen gusto y embriaguez audiovisual de principio a fin, construida en torno a una estructura no-lineal muy bien orquestada. Los personajes a menudo se pasan largos segundos sonriéndose, y dichoso el espectador cuando repara en qué él mismo tiene dibujada una sonrisa de oreja a oreja. Hay química en la mirada de sus protagonistas, y eso es algo que las comedias románticas han perdido a lo largo de los años. Llena de guiños cinéfilos y de inteligentes vueltas de tuerca, puede que no sea la mejor película para ver cuando se está amorosamente destrozado... O la ideal si se quiere obtener una perspectiva más amplia de nosotros mismos y de cómo es sentirse amado. Una sencilla pero auténtica maravilla cinematográfica. 

Adèle es una joven francesa que, llegada su adolescencia, comienza a cuestionarse su sexualidad. Lo normal es salir con chicos, tener novios... Pero ella parece perdida, con la mente en otra parte, como si ese estilo de vida no fuese con ella. Todo cambia cuando se topa con una imperial Léa Seydoux cruzando la calle... Y el amor, la homosexualidad, el deseo y la angustiosa realidad abren sus puertas de par en par para ella. "La vie d'Adèle", ganadora de la Palma de Oro del festival de Cannes, es por muchos motivos una inigualable obra de arte. Consigue sumergirnos de lleno en los desengaños sexuales de la protagonista, del placer sexual que experimenta con su pareja, de lo que en un principio parece un volcán en constante ebullición... Para luego caer en la rutina, el aburrimiento y la dependencia, en lo que es una búsqueda infatigable de la plenitud como persona. Su director graba a Adèle mientras duerme, mientras come espaguetis con la boca abierta, mientras hace el amor, mientras llora y se le resbalan los mocos por entre la comisura de los labios, mientras sonríe, mientras piensa... Y todo eso confecciona un abanico de emociones que hace imposible el no congeniar y vivir dentro de la protagonista, un logro a la altura de pocos profesionales. Todo, incluyendo el propio final, es creíble y realista, y eso es lo que engrandece a esta epopeya romántica y sexual. 

Esta ha sido simplemente una de las innumerables selecciones que podrían hacerse, pero... ¿Con qué beso te quedas tú? 

1 comentario :

  1. Creo que despues de leer todo esto, me veo obligada a añadir muchas de estas peliculas a mi lista de pendientes!

    Un besazo, muchas gracias por comentar, y te espero enb mi blog!

    ResponderEliminar